Ando metido en un domingo delirante, amanecido, loco en este desastre, y escucho voces, que me dicen
"ándate", y a donde
vaya, siempre voy a llevarme.
Está aturdida la consciencia que perdí, estoy perdiendo en esta guerra contra mí. Atormentado sin paciencia ni fe, mi alma hizo las valijas y se fue’
Él y yo, Pedro y Paula, 23 y 21 años. Novios hacía tres. Sábado a la noche, saldríamos con nuestros amigos a bailar, Zaira, Hernán, él y yo.
Previa en la casa de Hernán, donde solo habíamos tomado un poco de cerveza y cenado choripanes que ellos se habían encargado de hacer a la parrilla.
Fuimos en su auto, en el auto de Pedro, rumbo al boliche en dónde pasaríamos aquella noche, era la famosa fiesta de la primavera, hacía mucho tiempo que no salíamos los cuatro juntos y era algo que verdaderamente extrañaba. Llegamos, y luego de estacionar fuimos a ubicarnos a aquella eterna cola de gente.
Paula- Amor. ¿Estás bien? (Pregunté apartándolo un poco de los chicos)
Pedro- Sí Pau…
Paula- No te creo. ¿Qué pasa?
Pedro- Me da un poco de miedo estar acá de nuevo. Es eso.
Paula- (Tome su mano) Sí estás conmigo prometo que no va a pasar nada, no lo permitiría.
Pedro- (Me abrazo por la cintura y yo lo abrace por su cuello, fuerte) Gracias mi amor.
Paula- Sh… (Acaricie su espalda) Te amo.
Pedro- (Se separó un poco de mí) Y yo a vos amor. (Sonreímos y nos besamos)
Pasadas las cuatro de la mañana Pedro se fue al baño, pero nunca volvió…
Paula- Chicos… ¿Lo vieron a Pepe? (Pregunté gritando)
Zaira- Se fue al baño.
Paula- Sí, pero hace mil… (Suspire) Lo voy a buscar… (Dije y deje a la parejita chapando muy cómodamente en un living de aquel boliche… Me dirigí a la zona de baños y vi lo último que quería ver, lo que más me dolía) ¡Pedro! (Grité y me acerque a él, pero él se paró empujándome) Nene. ¿Qué haces?
Pedro- ¿Qué hago? ¿Qué hago? Lo que nunca debería haber dejado de hacer, y que deje de hacer por vos.
Paula- Te estás equivocando y demasiado. (Dije al borde del llanto)
Pedro- Vos te equivocas, te crees que me salvaste y es todo lo contrario.
Paula- ¿Te estás escuchando Pedro? No puedo creer que estés así de nuevo. Me desilusionaste. (Dije ya llorando, con el alma partida en pedazos)
Pedro- Qué lástima. (Dijo irónico y volvió a empujarme) Dejame solo.
Paula- Te prometí que no iba a hacerlo.
Pedro- ¡Me importa tres carajos lo que me prometiste Paula! (Gritó)
Paula- (Abrí su puño) Explicame que mierda haces de nuevo con esto Pedro. ¿No te diste cuenta que no tiene sentido?
Pedro- Sí que tiene sentido, necesito hacerlo otra vez.
Paula- No Pedro, no. (Dije sacándole lo que tenía en su mano, pero él respondió violentamente, pegándome un cachetazo, el cual lo único que hizo fue aumentar mi llanto) ¿Qué carajo estás haciendo nene? ¿Cuánto inhalaste ya? (Pregunté con dolor)
Pedro- Nada.
Paula- ¿Ósea que estás siendo consiente de todo lo que estás haciendo y de lo que me estás diciendo? (Grité con demasiada bronca, pero con dolor también) No me busques nunca más Pedro. Nunca. (Grité con impotencia y le revolee esa reverenda mierda para salir llorando y corriendo del boliche)
‘Gorda, lo encontraste?’
‘No, pero ya fue, se fue todo al carajo’
‘Qué pasó Pau?’
Está aturdida la consciencia que perdí, estoy perdiendo en esta guerra contra mí. Atormentado sin paciencia ni fe, mi alma hizo las valijas y se fue’
Él y yo, Pedro y Paula, 23 y 21 años. Novios hacía tres. Sábado a la noche, saldríamos con nuestros amigos a bailar, Zaira, Hernán, él y yo.
Previa en la casa de Hernán, donde solo habíamos tomado un poco de cerveza y cenado choripanes que ellos se habían encargado de hacer a la parrilla.
Fuimos en su auto, en el auto de Pedro, rumbo al boliche en dónde pasaríamos aquella noche, era la famosa fiesta de la primavera, hacía mucho tiempo que no salíamos los cuatro juntos y era algo que verdaderamente extrañaba. Llegamos, y luego de estacionar fuimos a ubicarnos a aquella eterna cola de gente.
Paula- Amor. ¿Estás bien? (Pregunté apartándolo un poco de los chicos)
Pedro- Sí Pau…
Paula- No te creo. ¿Qué pasa?
Pedro- Me da un poco de miedo estar acá de nuevo. Es eso.
Paula- (Tome su mano) Sí estás conmigo prometo que no va a pasar nada, no lo permitiría.
Pedro- (Me abrazo por la cintura y yo lo abrace por su cuello, fuerte) Gracias mi amor.
Paula- Sh… (Acaricie su espalda) Te amo.
Pedro- (Se separó un poco de mí) Y yo a vos amor. (Sonreímos y nos besamos)
Pasadas las cuatro de la mañana Pedro se fue al baño, pero nunca volvió…
Paula- Chicos… ¿Lo vieron a Pepe? (Pregunté gritando)
Zaira- Se fue al baño.
Paula- Sí, pero hace mil… (Suspire) Lo voy a buscar… (Dije y deje a la parejita chapando muy cómodamente en un living de aquel boliche… Me dirigí a la zona de baños y vi lo último que quería ver, lo que más me dolía) ¡Pedro! (Grité y me acerque a él, pero él se paró empujándome) Nene. ¿Qué haces?
Pedro- ¿Qué hago? ¿Qué hago? Lo que nunca debería haber dejado de hacer, y que deje de hacer por vos.
Paula- Te estás equivocando y demasiado. (Dije al borde del llanto)
Pedro- Vos te equivocas, te crees que me salvaste y es todo lo contrario.
Paula- ¿Te estás escuchando Pedro? No puedo creer que estés así de nuevo. Me desilusionaste. (Dije ya llorando, con el alma partida en pedazos)
Pedro- Qué lástima. (Dijo irónico y volvió a empujarme) Dejame solo.
Paula- Te prometí que no iba a hacerlo.
Pedro- ¡Me importa tres carajos lo que me prometiste Paula! (Gritó)
Paula- (Abrí su puño) Explicame que mierda haces de nuevo con esto Pedro. ¿No te diste cuenta que no tiene sentido?
Pedro- Sí que tiene sentido, necesito hacerlo otra vez.
Paula- No Pedro, no. (Dije sacándole lo que tenía en su mano, pero él respondió violentamente, pegándome un cachetazo, el cual lo único que hizo fue aumentar mi llanto) ¿Qué carajo estás haciendo nene? ¿Cuánto inhalaste ya? (Pregunté con dolor)
Pedro- Nada.
Paula- ¿Ósea que estás siendo consiente de todo lo que estás haciendo y de lo que me estás diciendo? (Grité con demasiada bronca, pero con dolor también) No me busques nunca más Pedro. Nunca. (Grité con impotencia y le revolee esa reverenda mierda para salir llorando y corriendo del boliche)
‘Gorda, lo encontraste?’
‘No, pero ya fue, se fue todo al carajo’
‘Qué pasó Pau?’
‘Nada
Zai, deja… Disfruta de la noche con tú novio’
‘Paula. Dónde estás?’
‘Paula. Dónde estás?’
‘Afuera.
Pero en serio, quedate con Nan, yo me vuelvo a mi casa’
Zaira- Pau…
Paula- Zai. ¿Qué haces acá? (Pregunté secando mis lágrimas)
Zaira- ¿Cómo qué hago acá? Mira cómo estás Pau. (Dijo abrazándome por el costado)
Paula- ¿Y Nan?
Zaira- Se encontró con su primo, se quedó con él.
Paula- ¿Segura?
Zaira- Sí amiga.
Paula- (Apoyé mi cabeza en el hombro de mi amiga) Se fue todo al re carajo. Lo encontré con droga de nuevo… (Dije casi sin voz por la angustia) Me gritó, me pegó, me trató para el orto, me dijo cosas horribles. ¿Y lo peor? Es que todavía no había hecho un carajo. (Dije desquitándome con bronca)
Zaira- Hey, tranquila. (Dijo y me abrazo)
Paula- Yo así no puedo más. No soporto más nada.
-
Al día siguiente me desperté y caí en la cuenta de las tremendas cagadas que me había mandado la noche anterior, y no sé si lo más grave fue volver a inhalar esa mierda, lo que más me duele de lo que hice fue como la trate a Paula, más conociéndola y sabiendo como es, era casi imposible que me perdone lo que le dije e hice.
Mensajes, en el celular, en Facebook, llamadas… Ninguna respuesta, ninguna.
'Miente, cambió toda mi vida de repente, Qué suerte, tus ojos me llevaron a la
muerte. Y a rechazar toda mano
amiga, desperdiciar todos los buenos tiempos, meterme
en el cuerpo tu amor, meterme en el cuerpo tu amor. No bailes de mi ritmo, no temes de mi
droga, no sigas esta moda te
puede hacer muy mal. No se dan
cuenta que no tienen pasado, presente
ni porvenir. Miente, qué suerte,
miente, qué suerte’
A los 17 un amigo, si es que se lo puede llamar así, me ofreció aquel polvo blanco, en una joda con amigos, sinceramente estaba algo pasado de alcohol, asique accedí rápidamente a inhalarlo. Ese fue el comienzo de todo…
Así me sentía cada vez que la inhalaba, feliz… Sentía que se acallaba todo el dolor y la angustia que convivían conmigo, el estado de excitación y euforia que me generaba me hacía olvidar de toda la mierda por un rato, pero de lo que no me daba cuenta era de que me estaba metiendo en una mierda mucho peor. Muchísimo peor.
Mi vida nunca había sido la mejor del mundo, es más, había sido todo lo contrario. ¿Mi vieja? No la había conocido. ¿Mi viejo? Mejor perderlo que encontrarlo, me criaron, como pudieron, mis hermanas… Todo en mi vida fue así, una mierda, la cual empeoró al meterme en la droga, pero, todo cambio cuando Paula apareció en mi vida, fue la primera persona capaz de hacerme sonreír, sonreír en serio, fue la primera persona en saber lo que me pasaba, en donde estaba, fue la que me ayudó y la que estuvo siempre ahí, al pie del cañón. Ella es la persona que más amo en este mundo, sé que es así, porque lo siento, pero también siento y sé que por mi culpa o por mí, pasó por cosas que no se merece, y entre ellas se encuentra la situación de mierda que le hice pasar anoche, la cual, dudo y demasiado que tenga vuelta atrás.
La única persona capaz de hacerme sentir felicidad y paz, de verdad, fue, es y será Paula… Pero hace una semana que no sé absolutamente nada sobre ella. Nada.
Es absolutamente imposible describir o transmitir lo que se siente en este infierno, y muchas veces es una lejana utopía el poder salir de allí, y yo en cierto punto lo había logrado, pero ¡No! ¡Volví! Volví a sentirme en lo más profundo del pozo sin ella, volví a inhalar esa mierda todos los días, y más de una vez por día. ¿Por qué? Porque era el único modo que tenía de olvidarme un poco de todo…
Llegue a volver a estar totalmente dado vuelta, estado en donde hice cosas que nunca hubiese querido hacer, uno de los principales efectos de la cocaína es el aumento de la excitación sexual, el resto pueden imaginárselo ustedes.
A los 17 un amigo, si es que se lo puede llamar así, me ofreció aquel polvo blanco, en una joda con amigos, sinceramente estaba algo pasado de alcohol, asique accedí rápidamente a inhalarlo. Ese fue el comienzo de todo…
Así me sentía cada vez que la inhalaba, feliz… Sentía que se acallaba todo el dolor y la angustia que convivían conmigo, el estado de excitación y euforia que me generaba me hacía olvidar de toda la mierda por un rato, pero de lo que no me daba cuenta era de que me estaba metiendo en una mierda mucho peor. Muchísimo peor.
Mi vida nunca había sido la mejor del mundo, es más, había sido todo lo contrario. ¿Mi vieja? No la había conocido. ¿Mi viejo? Mejor perderlo que encontrarlo, me criaron, como pudieron, mis hermanas… Todo en mi vida fue así, una mierda, la cual empeoró al meterme en la droga, pero, todo cambio cuando Paula apareció en mi vida, fue la primera persona capaz de hacerme sonreír, sonreír en serio, fue la primera persona en saber lo que me pasaba, en donde estaba, fue la que me ayudó y la que estuvo siempre ahí, al pie del cañón. Ella es la persona que más amo en este mundo, sé que es así, porque lo siento, pero también siento y sé que por mi culpa o por mí, pasó por cosas que no se merece, y entre ellas se encuentra la situación de mierda que le hice pasar anoche, la cual, dudo y demasiado que tenga vuelta atrás.
La única persona capaz de hacerme sentir felicidad y paz, de verdad, fue, es y será Paula… Pero hace una semana que no sé absolutamente nada sobre ella. Nada.
Es absolutamente imposible describir o transmitir lo que se siente en este infierno, y muchas veces es una lejana utopía el poder salir de allí, y yo en cierto punto lo había logrado, pero ¡No! ¡Volví! Volví a sentirme en lo más profundo del pozo sin ella, volví a inhalar esa mierda todos los días, y más de una vez por día. ¿Por qué? Porque era el único modo que tenía de olvidarme un poco de todo…
Llegue a volver a estar totalmente dado vuelta, estado en donde hice cosas que nunca hubiese querido hacer, uno de los principales efectos de la cocaína es el aumento de la excitación sexual, el resto pueden imaginárselo ustedes.
-
‘Dicen que para olvidarte tengo que viajar a Marte, hacer 300 años de terapia y decidir, dejar que pase el mes de Abril, juntar todas las hojas del otoño.
Dicen que para olvidarte hay que tener en el bolsillo un almanaque sin domingos, un crucero y navegar en un océano sin mar, tomarse toda el agua de la lluvia.
Dicen que juntando cuatro patas de conejo con sal gruesa, y repitiendo ante el espejo, voy a olvidar, tal vez yo pueda deshacer el nudo que nos ata en este hechizo.
Dicen que del día en que te fuiste, no hago más que despedirte inventándome un presente para sentir que estoy haciendo algo por mi construyo sobre arenas movedizas’
¿Olvidarlo? ¿En serio yo creía que iba a poder olvidarlo? En estos meses no recuerdo un solo día en el cual no haya llorado por él, por lo que pasó, no sé si fue tan grave lo que ocurrió aquella noche, pero ya había pasado tantas veces que sentía que esa noche fue la gota que rebalsó el vaso.
Lo amo, lo amo como a nadie en este maldito mundo, sé que es el amor de mi vida, el hombre de mi vida, la persona con la que quiero dormir cada noche… Pero no así, no así. Sufriendo por él… Pero a la vez me contradigo, porque me duele sufrir por su culpa, pero a la vez me duele estar dejándolo en banda… Aunque no sé si es tan así, en un principio creía que dejarlo era el click que necesitaba para que de verdad elija lo mejor para él, pero no sé… No sé si se dio cuenta. Porque sé que volvió a drogarse, porque Zai me contó que lo vio, en ese maldito boliche, otra vez.
Pedro- Veni Pau… (Me tomó de la mano y me llevó al parque de su casa)
Paula- ¿Qué pasa amor? Tengo frío.
Pedro- Toma… (Me dio su buzo y yo sonreí. Caminamos un poco más hasta que llegamos a un árbol, y de una rama de él colgada una cajita. Él la descolgó y sacó un encendedor de su bolsillo) Toma, agarrala…. (Yo agarre aquella cajita extrañada) Abrila… (Y eso hice)
Paula- ¿Qué es esto Pepe? (Pregunté mirando lo que había allí)
Pedro- Ya vas a entender… (Agarró un papel que desdobló y comenzó a leer, palabras sueltas) Droga, infierno, cocaína, estímulo, euforia… (Dio pase a que el encendedor se prenda y comenzó a quemar aquel papel, dejándolo en el pasto para que se termine de quemar) Necesito que toda esta mierda se termine. (Yo sonreí y volví mi vista a la caja, en dónde encontré una medallita, partida, pero que se unía, en dos pulseras distintas) Pau… (Suspiro y me abrazo por la cintura) Necesito prometerte que voy a salir, que voy a estar mejor, que lo voy a superar, que voy a poder… (Dijo dejando caer algunas lágrimas de sus ojos las cuales yo seque con mis dedos y luego lo abrace por el cuello) Y te lo prometo a vos, porque si por alguien me interesa mejorar, es por vos. (Y sus lágrimas y sus palabras provocaron que mis ojos también comiencen a despedir lágrimas) Quiero que los dos tengamos esta pulserita, a modo de símbolo, yo de la promesa que te estoy haciendo y vos como a quien se lo prometí, porque sos la persona que siempre estuvo conmigo, que más me ayudo, me ayuda, que está siempre ahí, porque sos la única persona capaz de hacerme sonreír de verdad, con ganas. (Sonreí) Porque te amo mi amor, como a nadie en el mundo. Por eso te elijo a vos… Para prometerte esto, y para morir a tu lado.
Paula- Valoro mucho que estés haciendo esta promesa, porque creo en tu palabra, porque creo en vos, y porque estoy completamente segura de que vas a poder Pedro. Vas a poder. Te mereces más que nadie una oportunidad para ser feliz, y para serlo tenes que dejar todo esto atrás. (Lo bese) Y yo también te amo, con todo mi alma, con mi vida, y no hay nada que desee más en este mundo que vivir cada día de mi vida al lado tuyo. (Volvimos a besarnos, entre lágrimas y nos pusimos las pulseritas) Te amo…
Pedro- Te amo… Gracias, gracias por estar conmigo, por ser mi luz en medio de toda esta oscuridad.
Paula- No tenes que agradecer nada, lo sabes.
Eso había pasado el fin de semana anterior a aquella noche en el boliche. ¿Para qué carajo esa promesa? ¿Para qué mierda tenía está pulserita puesta? ¡Si no sirvió de nada!
Tantas promesas me habían hecho en la vida, tantas… Y ninguna cumplieron. ¡Ninguna! Por eso las odio, pero sentí que con él iba a ser distinto…
-
‘El cielo de
esta mañana tiene el color del ayer. Persigue
desaforada las marcas de su recuerdo sobre mi piel. En unos ojos perdidos viven
ojeras sin maquillar, y en
este roto destino mi alma se fue moviendo a otro lugar.
Y eso que ves también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión.
Si ésta tormenta dejó solo tristeza, si éste silencio me aturdió la cabeza, ya me ganó la depresión por knock out y las noches de insomnio violentas me quieren matar.
Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido. Y en Buenos Aires se complica más, y no hay nada en el mundo más triste que ésta soledad.
En esta nueva mañana voy a salir a buscar, yo no me olvido de nada, quién se llevó la tristeza de este lugar.
Estoy pensando un poco en vos, es tan ridícula mi desolación. Espero quieto la razón, que me presente alguna revelación.
Y eso que ves, también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión.
Yo necesito eso que alguna vez me diste, es un remedio para mi corazón triste. Es una forma de resucitar, de pasar el invierno, pararme y salir a buscar.
Si esta canción no funcionó de pretexto, ya no sé bien como seguir más con esto. Yo creo en eso de volver a empezar, una noche cualquiera, princesa, no puedo encontrar.
Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido. Y en Buenos Aires se complica más, y no hay nada en el mundo más triste… Y no hay nada en el mundo más triste que mi soledad’
Y eso que ves también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión.
Si ésta tormenta dejó solo tristeza, si éste silencio me aturdió la cabeza, ya me ganó la depresión por knock out y las noches de insomnio violentas me quieren matar.
Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido. Y en Buenos Aires se complica más, y no hay nada en el mundo más triste que ésta soledad.
En esta nueva mañana voy a salir a buscar, yo no me olvido de nada, quién se llevó la tristeza de este lugar.
Estoy pensando un poco en vos, es tan ridícula mi desolación. Espero quieto la razón, que me presente alguna revelación.
Y eso que ves, también soy yo, el vacío que deja la noche y la desilusión.
Yo necesito eso que alguna vez me diste, es un remedio para mi corazón triste. Es una forma de resucitar, de pasar el invierno, pararme y salir a buscar.
Si esta canción no funcionó de pretexto, ya no sé bien como seguir más con esto. Yo creo en eso de volver a empezar, una noche cualquiera, princesa, no puedo encontrar.
Estoy buscando y está todo perdido, soy una huella en el camino del olvido. Y en Buenos Aires se complica más, y no hay nada en el mundo más triste… Y no hay nada en el mundo más triste que mi soledad’
Paula- Amor, no podes seguir así… (Dijo quebrada mientras yo salía del baño) ¡No soporto más verte así! ¡Te estás haciendo mierda vos solo! ¿Te das cuenta de eso?
Pedro- Sí me doy cuenta, pero no lo puedo controlar. Te juro que no puedo… No puedo. Es más fuerte que yo. (Dije dejándome caer en la punta de la cama, sentándome allí. Desbastado, no soportaba más ésta situación. Ella se arrodilló detrás mío y me abrazó por la espalda, posando sus manos en mi pecho, metidas por el cuello de mi remera)
Paula- Sí que podes mi amor… (Beso mi mejilla y yo negué con mi cabeza) Yo estoy segura de que ese corazoncito muere por sentirse bien, por estar bien… Necesitas eso Pepe. Y sí que podes, todo lo que te propongas en la vida podes lograrlo.
Pedro- No Pau, todo no… Esto no lo puedo superar, y si no puedo hay un montón de cosas que no voy a poder cumplir.
Paula- ¿Cómo por ejemplo?
Pedro- Formar una familia con vos. (Dije totalmente quebrado por el llanto, la angustia, el dolor, la bronca, la impotencia… ella me abrazó aún más fuerte, comenzando a llorar también)
Paula- Me encanta que deseemos lo mismo mi amor.
Pedro- Pero es un deseo, yo así no puedo ni ser tu novio Paula.
Paula- Sh… Mi novio sos, y el mejor de todos, te lo aseguro… Y yo sé que dentro de algunos años vamos a tener una familia hermosa, es lo que más quiero en el mundo, y estoy segura de que va a pasar. Porque cuando alguien quiere y desea mucho algo, se cumple.
‘Quiero para
siempre que te quedes en mi mente y
que me vuelvas a vivir. Quiero
que no olvides todo lo que necesito de tu amor y en la noche de las noches me
veras caer, pidiendo
perdón amor…’
¿Cómo remediar esto? ¿Cómo remediar una promesa no cumplida? ¿Cómo hacer que comprenda que de verdad me arrepiento, que la necesito?
Dos meses, dos largos meses llenos de
angustia, de dolor, de incertidumbre. De miedo, de miedo de no salir nunca de
acá, y de miedo de nunca poder volver a sentir sus labios.
Miedo de no saber qué carajo iba a pasar con mi vida.
Me enteré de algo horrible, y necesitaba estar con ella en aquel momento. Haya
pasado lo que haya pasado, ella siempre estuvo para mí, y ahora yo quería y
necesitaba estar para ella.
-
‘Mi amor, no llores,
es la mañana, la depresión asesina te vino a visitar.
Se borra su sonrisa y me pregunta por va a continuar actuando se
muere de dolor. La habitación de golpe
le vuelve una prisión, apaga los incendios con la resignación’
Si mi vida estaba desmoronada, ahora era solo polvo de una pared totalmente
destruida.
No podía creer que esto había pasado, no podía creer que mi viejo ya no estaba
conmigo, que nunca más iba a poder abrazarlo, o charlar con él frente a la
chimenea.No entraba en mi cabeza que él ya no estaba conmigo…
Las lágrimas eran despedidas por mis ojos, más que nunca, nunca sentí un dolor tan grande, tan profundo. Nunca había sentido tanta angustia en el alma.
Las lágrimas eran despedidas por mis ojos, más que nunca, nunca sentí un dolor tan grande, tan profundo. Nunca había sentido tanta angustia en el alma.
Zaira- Pau… (Dijo acercándose a mí, que estaba sentada en un sillón, en el velorio
de mi viejo, simplemente levanté mi cabeza) Hay alguien que quiere verte.
Paula- ¿Quién? (Pregunté)
Zaira- Pedro, está afuera… Pero si no queres verlo, le digo que se vaya.
Paula- (Suspire, meditándolo unos segundos… Sabía que lo único que iba a sanar
un poco tanto dolor era su abrazo) ¿Dónde está?
Zaira- En la puerta.
Paula- (Me levanté Gracias por avisarme, y por estar acá. (La abracé)
Zaira- Te amo amiga.
Paula- Y yo a vos Zai…
A la poca estabilidad física y emocional que tenía se le sumaba ésto, el volver
a verlo después de tanto tiempo…
Abrí la puerta y sin decirle nada me deje refugiar en sus brazos, llorando, descargándome…
Porque sus brazos siempre habían sido mi lugar.
Pedro- Lo siento mucho Pau. (Dijo acariciando mi espalda)
Paula- Gracias por estar acá, necesitaba mucho este abrazo. (Dije casi sin voz
y él me abrazó aún más fuerte)
Pedro- Dude mucho si venir o no, pero necesitaba hacerlo.
Paula- Gracias… (Y no sé cuánto tiempo pase allí, en sus brazos, llorando)
Ya era tarde, las tres de la mañana… Y casi no quedaba gente, solo mamá, que
estaba separada de papá hacía años, mi hermano, su novia, Zaira, Pepe y yo.
Paula- Anda si queres Pepe, ya hiciste mucho.
Pedro- Si me dejas, me quedo. (Sonreí, solo un poco y él me abrazo por el
costado) Veni… (Nos sentamos allí e hizo que me recueste sobre su pecho)
Intenta tranquilizarte un poco, te va a hacer bien… (Dijo acariciando mi pelo)
Paula- (Suspiré y me acomode sobre él) Gracias por estar acá a pesar de todo.
Pedro- Sh… No son cosas para hablar ahora. (Beso mi cabeza)
Una semana después, estaba en mi casa, un poco mejor de ánimo, aunque no demasiado…
No había sabido nada más de él, y mientras estaba ordenando un poco mi cuarto recibí un mensaje de su parte.
No había sabido nada más de él, y mientras estaba ordenando un poco mi cuarto recibí un mensaje de su parte.
‘No soporto más ésta situación, podemos
ir a caminar para aclarar algo?’
‘Por favor, yo tampoco soporto más esto’
‘En un rato paso por tú casa Pau…’
Paula- Hola…
(Dije y nos saludamos, él me abrazó)
Pedro- ¿Estás un poco mejor?
Paula- Un poco…
Pedro- (Se separó de mí) ¿Segura que queres que salgamos y hablemos? Si no
tenes ganas lo podemos hacer más adelante.
Paula- (Negué con mi cabeza) Ahora, por favor.
En su auto,
fuimos a su casa…
Pedro- Bueno, acá estamos… (Dijo mientras los dos nos sentábamos en el sillón,
enfrentados, y yo suspire)
Paula- Perdón… (Dije con culpa) Yo te prometí que iba a estar con vos, y te
deje en banda, pero no sé, vos también me prometiste que no lo ibas a hacer
más, y no solo lo hiciste si no que me trataste demasiado mal.
Pedro- No Pau, acá el que te tiene que pedir perdón soy yo, yo me fui al
carajo, yo arruiné todo…
Paula- (Suspire) Yo sé que es difícil, y no sé si me jode tanto que lo hayas
hecho de nuevo, pero me pegaste, me trataste como el orto.
Pedro- Eso es lo que me duele, y lo que no sé cómo remediar. Sos la que menos
se merece eso.
Paula- (Suspire) Eso quedó en esa noche, y yo sé que en cierto modo perdes el
control, pero hoy te digo que no soportaría perder a otra persona más… (Dije
con mis ojos llenos de lágrimas) Lo de mi viejo ya era incontrolable, y era
algo médico… Pero vos podes mejorar Pedro, vos podes. Y te juro que no
soportaría perderte por esa mierda. Nunca había sido consciente de lo que era
perder a alguien porque nunca lo había vivido, pero ahora que lo estoy pasando
te lo digo, no soportaría perderte, no tendría modo de soportar tanto dolor… (Y
sequé mis lágrimas) Te juro que ya no se me ocurre más que carajo hacer para
ayudarte, te juro que no sé.
Pedro- (Suspiró y tomó mi mano) Te juro que no podrías hacer más, y yo tampoco
sé que hacer, como salir. Estoy en un infierno, y vos sos la única que me saca
un poco de él.
Paula- Necesito sacarte por completo. Agarrarte de la mano fuerte… (Apreté su
mano) Y no dejarte caer nunca más, pero vos tenes que poner de tu parte
también, porque no puedo remar contra la corriente.
Pedro- (Se acercó más a mí, rosando mi nariz con la suya, provocando una
revolución de mariposas en mi interior, era tan lindo volver a sentirlo tan
cerca) Quiero vivir bien, a tú lado y para siempre. Odie esa promesa que te
hice, odie no poder cumplirla, por eso hoy no voy a prometerte nada, solo voy a
contarte que hace un mes que no toco absolutamente nada, y lo hice por mí, y
por vos… Porque necesito que seamos felices. Y sí que cuesta, pero necesito hacerlo. Necesito cambiar.
Paula- (Sonreí) ¿En serio?
Pedro- Te lo juro.
Paula- (Lo tomé por sus mejillas y sequé sus lágrimas) ¿Viste que podías? (Él
sonrió) Te amo mi amor.
Pedro- Te amo Paula…
Y en aquel momento nuestros labios, nuestras bocas, volvieron a unirse en un
beso, en un encaje perfecto… A los pocos minutos sentí su mano deslizándose por
debajo de mi remera.
Pedro- Te extraño, te necesito… (Dijo entre besos)
Paula- Y yo a vos Pepe…
Y así fue que volvimos a ser uno, pero ésta vez distintos…
-
Un año después ambos formaban una pareja completamente consolidada, él por fin
había logrado salir de aquel infierno y, a pesar de los malos momentos
existentes en la vida de todos, eran felices. Y estaban juntos.
Noche especial, para ambos. Noche única e inolvidable.
‘Intento
seguirte pero no doy más sospecho
que el tiempo se nos va a acabar. Estás
algo loca y sos tan clásica deja que la noche nos proponga más.
Decime que sí, hace como yo, a ver si sos tan
genial
Persigo tus ojos por la capital, me gusta que seas tan dramática, tus ojos dibujan una eternidad.
Y está muy bien así, por hoy no pienses más, yo sé que lo necesitas
Me quedo con vos, yo sigo de largo, voy a
buscarte. Que noche mágica ciudad
de Buenos Aires…
Se queman las horas, de esta manera nadie me
espera. Como me gusta verte caminar
así.
Me quedo con vos, yo sigo de largo, voy a
buscarte Me mata como te
moves por todas partes.
Se queman las horas, de esta manera nadie me
espera Como me gusta verte
caminar así.’
Caminaban de la mano por el famoso puente de la mujer, la luna llena los
acompañaba y un viento fresco también.
Pedro- Mi amor…
Paula- ¿Qué gordo?
Pedro- No vinimos acá porque sí… Creo que te diste cuenta. (Ella sonrió y él la
tomó de la mano para parar en un costado del puente, él la tomo por la cintura
y ella por el cuello) Creo que nuestro amor es puro y real, que somos el uno
para el para el otro, que encajamos y nos complementamos perfectamente, que
somos capaces de hacernos felices el uno al otro, y de estar cuando el otro nos
necesita. Sé que sos la mujer de mi vida, el amor de mi vida, que sos vos y
nadie más que vos, Paula Chaves, la mujer con la que quiero dormirme cada noche
y amanecer cada día, con la que quiero compartir mis felicidades, mis
angustias, mis riquezas y mis miserias. Sé que quiero compartir toda mi vida
con vos, sé que vos vas a ser la madre de mis hijos, la mujer que me de mi
propia familia, aquella que tanto deseamos… Y por eso… Quiero que seas mi
mujer, aunque ya lo sos, quiero que el mundo lo sepa. (Ambos tenían los ojos
llenos de lágrimas, estaban verdaderamente emocionados) Quiero que seas mi
esposa.
Ella sonrió y simplemente respondió con un beso, que él respondió a la
perfección. Un beso que resumía todo aquello que el uno sentía por el otro, un
beso lleno de amor, de amor verdadero.
------------------
Y un día volví por estos pagos, con un corto que creo que me quedo demasiado extenso para ser eso, un corto... Pero sin querer empecé a conectar todas las canciones de Tan Biónica formando esta historia, que quizás esté contada 'Muy por arriba' para lo que suelo escribir yo, pero si no se iba a hacer demasiado extensa... A todos los que pedían un corto, espero que lo disfruten y lo comenten ;)
No sé cuando volveré, supongo que cuando la lamparita vuelva a encenderse!
Hermoso corto! una historia q debe ser tan repetida y dura en estos tiempos! q se sale sólo con los afectos y el amor! y obvio voluntad! realidad pura Cami!
ResponderEliminarMe encantó!!!
Muchas gracias!
Eliminarayy que lindo! que bueno que hayas vuelto con los cortos, me encantó.. y debo confesarte que lloré un poquito, sensibilidad al máximo jajaja
ResponderEliminarMe encantó como usaste las canciones para describir todo y como siempre, lo bien que escribís, sos una genia!
jajaja, muchas gracias!♥
Eliminarme encanto pq esdistinto a los corto q leo...y si las eridas,dolor se cura con AMOR mas lindo es el cap...ahh y tabien tu nove me gusto besosss..ahh mi face es MICAELA WEGNER para q se pas asiss sabes cual es y sabes q leo t nove
ResponderEliminarsos una escritora increíble,no dejes de escribir porque lo haces genial!!!
ResponderEliminar